¿Es posible acostumbrarse al dolor?
Todo lo contrario. Cuanto más perdura, más intenso es el dolor. Esto es debido a la llamada sustancia P, que se libera en la médula espinal. Provoca el efecto opuesto a cuando nos frotamos. Si se libera sustancia P durante mucho tiempo, la transmisión de los impulsos nerviosos en la médula es cada vez más eficaz, es decir, pasan mayor número de impulsos nerviosos hacia el cerebro, aumentando el dolor. Por eso el dolor crónico cada vez se hace más difícil de soportar.
