¿Es posible acostumbrarse al dolor?
El lado positivo es que experiementos en ratones demuestan que inactivando esta sustancia P, ese exceso de sensibilidad prolongada al dolor no se produce. EstarÃamos entonces ante una gran esperanza en el tratamiento del dolor crónico, para esas personas que al principio responden a los analgésicos hasta que llega un momento en que ya no responden.
Todo lo contrario. Cuanto más perdura, más intenso es el dolor. Esto es debido a la llamada sustancia P, que se libera en la médula espinal. Provoca el efecto opuesto a cuando nos frotamos. Si se libera sustancia P durante mucho tiempo, la transmisión de los impulsos nerviosos en la médula es cada vez más eficaz, es decir, pasan mayor número de impulsos nerviosos hacia el cerebro, aumentando el dolor. Por eso el dolor crónico cada vez se hace más difÃcil de soportar.
