El soplo de viento
La ciencia no lo ha conseguido hasta el momento, aunque, por el camino que lleva, no dudo que acabará consiguiéndolo. Sólo tienen que serguir la pista que en su día dieron de Avicena y Galeno:
"La mujer es la única sustancia y alimento del feto. El hombre no entra en la generación, ni más ni menos que como un accidente que sucede a una sustancia. Algunos sectarios creen que la mujer puede engendrar sin la participación del hombre, que está de más; es la creencia de los turcos y de los mahometanos, entre los cuales muchos de ellos pasan por haber sido concebidos sin la cooperación de ningún hombre. Se dice, además, que hay ciertas islas en donde muchas mujeres, a través de un soplo de viento, conciben y engendran".
He aquí el sueño dorado de quienes defienden radicalmente el feminismo.
