También para los medicamentos existe un mundo de color. No hablo de ninguna nimiedad. Gran parte de los medicamentos están destinados a personas de edad avanzada y éstas tienden a identificar su color con el momento en que lo toman: la pastilla azul de la comida, la verde de la cena, etc.

Muchas veces, la industria farmacéutica asocia deliberadamente el color del medicamento con la patología; por ejemplo, rojo para enfermedades cardiovasculares. Todo esto aumenta el cumplimiento del tratamiento por parte del paciente. Se sabe que el color de la pastilla puede llegar a provocar aceptación o rechazo. Los marrones oscuros o negros son colores a evitar, porque producen rechazo en los pacientes.

Pero..¿como se pinta una pastilla para que tenga color sin que resulte tóxica? Utilizando
colorantes autorizados, los mismos que se usan para los alimentos. El colorante no se aplica después, se incorpora a la fabricación. La cápsula coloreada tiene glicerina, gelatina, y colorante. ¿Y la marca del medicamento o la dosis cuando aparece impresa? Ésa se coloca una vez fabricado el comprimido, pero tampoco es tinta, sino colorante.
Se escribe con colorante".