Categoría: La piel, envoltura de vida
19 Junio 2008
Los bebés tienen un sistema especializado para producir calor, la grasa parda. Llamada así por su color parduzco a diferencia del resto que es amarillento, es una grasa especial que cuando hace frío se consume y produce calor.
Hablamos de niños de 1-2 años. Después, a medida que nos hacemos mayores esta grasa parda se va atrofiando y en los adultos solo quedan pequeños residuos. Esta grasa solo se activa en invierno, en verano no se activa.
Los bebés tienen un sistema especial de calentamiento, y sin embargo no tienen un sistema especial de refrigeración.
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19 Junio 2008
Cabeza……………............ 1.323 cm2
Cuello…….......................… 340 cm2
Tronco………...............… 4.346 cm2
Miembros superiores…... 3.558 cm2
Miembros inferiores....... 5.516 cm2
Escroto, perineo y pene..... 214 cm2
Pabellones de las orejas...... 62 cm2
Total………………………15.359 cm2
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18 Junio 2008

EXPRESIONES ESPAÑOLAS RELACIONADAS CON LA PIEL:
Piel de naranja: agradable eufemismo que nos permite hablar de celulitis sin mencionar su nombre.
Piel de melocotón: evocación de la piel tersa.
Piel de gallina: manifestación en la piel de un estado de alerta.
Piel de cordero: personas que bajo un aspecto manso esconden aviesas intenciones.
Piel de ángel: tela parecida al raso.
Arrancar la piel a tiras: cuando alguien habla mal de nosotros.
EXPRESIONES RELACIONADAS CON LA PIEL EN OTROS IDIOMAS:
ITALIA: ser amigos por la piel (ser amigos para siempre).
RUMANIA: poner su piel en salmuera (correr riesgos).
JAPON: conceder su piel a alguien, te doy mi piel (aceptar mantener una relación íntima).
CHINA: no tener la piel entera sobre el cuerpo (estar cubierto de heridas)
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18 Junio 2008
Existe un factor mucho más destructor para la piel que el propio envejecimiento: el sol. ¿Por qué nos empeñamos entonces en tomarlo tanto? Algunos estudios apuntan a que la sensación de bienestar físico que proporciona el sol, puede estar ligada a la liberación por parte del organismo de euforizantes y endorfinas.
Lo cierto es que durante siglos, de Cleopatra a Marlene Diectrich, la palidez y la fragilidad eran los pilares del ideal de belleza femenino. Pero después de la primera Guerra Mundial, la industriazación modificó las condiciones laborales y las formas de vida dieron un vuelco. Se instauraron las vacaciones pagadas y la democratización del acceso al ocio.
En España, el diccionario de la Real Academia de la Lengua definión largo tiempo el vocablo "broncear" como "dar color al bronce". En 1936 integró una segunda acepción, "ennegrecer el cutis al sol".
Tener un cutis tostado pasó a ser la señal de pertenecer a una clase acomodada, o cuanto menos permitía demostrar que se había estado de vacaciones. Coco Chanel recomendó el abandono de la sombrilla. El cutis de porcelana se troncó por una nueva piel morena que rápidamente se convirtió en moda, en sinónimo de bienestar, de buena salud y por supuesto, también de seducción.
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18 Junio 2008

La quemadura del sol en la piel depende de su tipo -o fototipo-, así como de la intensidad y de la duración de la exposición al sol. Alcanza su máxima intensidad pasadas 18 horas.
Los queratinocitos, afectados por los fotones de los rayos solares, son capaces de poner en marcha los mecanismos de reparación que restauran la integridad de la piel. Pero si está demasiado afectada, lo que se pone en marcha es un programa de suicidio celular, la apoptosis. Consiste en eliminar de forma natural los queratinocitos dañados y no reparables. Eliminar esas células muertas implica poder renovarlas por la estimulación de los mecanismos de división celular y diferenciación de queratinocitos.
El exceso de sol pone en marcha con demasiada frecuencia estos mecanismos de proliferación, con el riesgo de que surjan disfunciones con el paso del tiempo, y puede terminar desbordando los mecanismos de protección y reparación.
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18 Junio 2008
En el nacimiento, el bebé pasa de forma brutal de un medio líquido a una atmósfera gaseosa y una temperatura que desciende al menos 15 grados. Choque térmico y choque de entorno. De pronto la piel ha de enfrentarse a un mundo que nada tiene que ver con el acogedor refugio en el que se hallaba. La piel del bebé es particularmente frágil, tiene un ph que nos es lo suficientemente ácido como para servir de barrera ante las infecciones, y para compensar esto se segrega mucho sebo.
Frágil y suave en la primera infancia, tersa en la juventud, la piel se marchita con la edad, revela los inevitables efectos del paso del tiempo. Y es que envejecer es todavía el único medio que se ha encontrado para vivir mucho tiempo. La perdida de elasticidad es de un 3% por cada década.
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18 Junio 2008
Los dedos de la mano presentan en su superficie interna un dibujo, formado por una serie de curvas de estructura inalterable. Modificar el diseño de estas líneas es, sencillamente, imposible, tanto por enfermedad como por propia voluntad. En caso de quemadura o abrasión , vuelven a formarse tras la cicatrización.
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18 Junio 2008
La piel es el órgano que transmite las sensaciones del tacto, la presión, el calor, el frío, la sequedad y el dolor. La piel percibe estos acontecimientos como informaciones exteriores que son traducidas, codificadas y procesadas por el sistema neurosensitivo cutáneo, gracias a una red de fibras nerviosas y receptores. Concretamente tenemos de 5 a 10 receptores cutáneos por cm2 es decir, unos 200.000 receptores en total.
La zona de mayor sensibilidad de la piel se encuentra en la mano, particularmente en la yema de los dedos, donde los receptores (2.000 por cm2) permiten detectar una presión de tan sólo unos miligramos.
La piel escucha, pero sabe también hablar. Por su color, su temperatura o sus estremecimientos, da muestras de tensión o alegría, de deseo o angustia, transmite emociones o deja entrever los sentimientos. La alegría o la timidez pueden dar lugar a una dilatación de los vasos sanguíneos; la piel se recalienta o enrojece bajo el efecto de la sangre que afluye. La decepción, la ira o la ansiedad provocan la contracción de los vasos sanguíneos, disminuyendo así la cantidad de sangre que irriga las capas profundas de la piel y haciéndola palidecer. Expresiones como" estar rojo de ira", "quedarse amarillo" o "ponerse azul" manifiestan con palabras el reflejo de una emoción intensa.
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