Todo lo contrario. Cuanto más perdura, más intenso es el dolor. Esto es debido a la llamada sustancia P, que se libera en la médula espinal. Provoca el efecto opuesto a cuando nos frotamos. Si se libera sustancia P durante mucho tiempo, la transmisión de los impulsos nerviosos en la médula es cada vez más eficaz, es decir, pasan mayor número de impulsos nerviosos hacia el cerebro, aumentando el dolor. Por eso el dolor crónico cada vez se hace más difícil de soportar.
El lado positivo es que experiementos en ratones demuestan que inactivando esta sustancia P, ese exceso de sensibilidad prolongada al dolor no se produce. Estaríamos entonces ante una gran esperanza en el tratamiento del dolor crónico, para esas personas que al principio responden a los analgésicos hasta que llega un momento en que ya no responden.
servido por medysalud
sin comentarios
compártelo
Un soldado, cuando le hieren, no siente el dolor hasta terminada la batalla. El torero herido aguanta hasta concluir su faena. Tú mismo descubres una herida minutos después de haberse producido. ¿Por qué en caliente no duelen las cosas?
En situaciones de emergencia, la médula libera unas sustancias llamadas encefalinas, muy parecidas a la morfina. Estas sustancias interrumpen en la médula la transmisión de los impulsos dolorosos, haciendo que no lleguen al cerebro.
Estamos ante un sabio mecanismo natural para salir del trance. Se trata de que en la situación de emergencia, el dolor no interfiera con el comportamiento necesario para escapar del peligro. A un soldado en medio de una batalla no le interesa el dolor, le interesa salir vivo. Por eso se interrumpe la sensación de dolor. Es como una tregua del organismo, para poder concentrar toda la energía en superar la situación de emergencia.
servido por medysalud
sin comentarios
compártelo
¿Es el calor o el dolor lo que nos hace retirar el dedo de una llama?. No todo el calor duele. ¿Cuándo lo hace entonces? Sólo a partir de 45ºC. Por debajo de esta temperatura se estimulan los receptores del calor. A partir de ella, ante una fuente de calor, entran en funcionamiento los receptores del dolor. ¿Por qué 45ºC? Porque por encima de esta temperatura el calor provoca lesiones en los tejidos. Para avisarnos de ese posible daño, el organismo produce dolor.
servido por medysalud
sin comentarios
compártelo
El feto no percibe el dolor hasta la 20 semana de gestación. Para hacerlo, se necesita un entramado de nervios interconectados que todavía no están plenamente desarrollados.
Sin embargo, antes de la 20 semana el feto es capaz de reaccionar ante estímulos. Lo que se produce no es dolor real, sino un movimiento reflejo en respuesta a un estímulo doloroso.
Paradójicamente, una vez superada esta etapa el feto no sólo siente dolor, sino que su percepción parece ser más profunda que la de un niño mayor. Esto es así, porque faltan en la vida fetal muchas de las «estrategias» que se encargan tras el nacimiento de hacer que no sintamos dolor.
servido por medysalud
3 comentarios
compártelo
¿Qué pasa en el cerebro cuando sentimos dolor? Parte del impulso nervioso llega a la llamada corteza somatosensorial, el mismo sitio a donde van los impulsos que provocan la sensación del tacto. Esta zona cerebral nos permite identificar el sitio y el tipo de dolor. La otra parte del impulso eléctrico llega a la llamada corteza cingular, donde se genera la sensación afectiva desagradable que acompaña al dolor.
Las personas que tienen una lesión en esta corteza cingular, pueden sentir el dolor, saber como se produce, si es punzante o quemante, pero no sienten el componente emocional de sufrimiento. Notan el dolor, pero no sufren con el mismo. Para ellos el dolor no es una sensación desagradable.
servido por medysalud
2 comentarios
compártelo
Es de todos, pero cada uno tiene el suyo propio. Sabemos perfectamente en qué consiste, aunque casi nadie sabría definirlo. Ni siquiera la propia Medicina ha encontrado palabras para hacerlo en toda su dimensión. La International Association for the Study of Pain define el dolor como una experiencia sensorial y emocional asociada con daño real o potencial a los tejidos, o descrita como tal daño. Pero el dolor es mucho más.
Millones de sensores especiales del dolor se encuentran repartidos por nuestro organismo. Son detectores de cuando algo falla o un peligro amenaza. Ante un estímulo mecánico (golpe), térmico (calor) o químico (sustancias), transforman ese estímulo en una pequeña corriente eléctrica, que viajará por el interior de los nervios hasta la médula y de ahí al cerebro. Pero...¿cómo puede convertirse un golpe en señal eléctrica? La sensación de presión abre unos canales por los que entran iones de sodio en la terminación nerviosa y esta corriente de iones genera energía eléctrica.
¿A qué velocidad viaja esta "electricidad" por nuestros nervios?. Depende. Tenemos dos tipos de nervios y producen dos tipos de dolores distintos. Las fibras rápidas son más gruesas, conducen el impulso a unos 30 metros por segundo y producen el llamado dolor rápido, ese que notamos como un pinchazo. Pero también hay otras fibras más finas y lentas que conducen el impulso nervioso a un metro por segundo. Estas producen el dolor lento que percibimos como una sensación quemante.
Ante un golpe por ejemplo, a veces sentimos primero un pinchazo y luego nos queda una sensación de quemazón. ¿Porque dos dolores para un solo golpe? Esto se debe a que el impulso eléctrico ha viajado primero por fibra una rápida generando el pinchazo y décimas de segundo más tarde, por una lenta provocando el ardor.
servido por medysalud
sin comentarios
compártelo